Escritor: Gene Fifer
Publicado: 27/4/2018


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Figura 5. Larva de cogollero del maíz. Fuente: Russ Ottens, University of Georgia, Bugwood.org  Licencia de Creative Commons Attribution

El gusano cogollero del maíz (Spodoptera frugiperda) es una plaga común en el hemisferio occidental que afecta muchos cultivos comerciales, principalmente al maíz.  Este lepidóptero voraz (grupo de insectos que incluye mariposas y polillas) se detectó por primera vez en África Central y Occidental en 2016 y se ha diseminado rápidamente en todo el continente.  Los cogolleros del maíz prosperan en climas tropicales y subtropicales pero también se expanden hasta áreas más frías después de pasar el invierno en áreas que no presentan heladas severas.  Las polillas adultas se esparcen rápidamente a través de los fuertes vientos (Capinera 2005). 

Miles de hectáreas de tierras de cultivos se han visto afectadas en Togo, Nigeria, Ghana, Malawi, Zambia, Namibia, Mozambique, Uganda, Zimbabue,  Kenia occidental y Tanzania (Organic Farmer 2017). El maíz de campo y el dulce han presentado las pérdidas económicas más significativas, pero el sorgo, el algodón, mijo, maní, arroz, soya, caña de azúcar y el trigo son susceptibles, afectando de esta forma tanto los ingresos como la seguridad alimentaria.  La situación es tan grave para los pequeños productores en Malawi que el presidente Mutharika  declaró estado de desastre y movilizó a agencias gubernamentales para ayudar a los productores y subsidiar plaguicidas.  Los cultivos más afectados en Malawi son el maíz, el sorgo y el mijo (Mumbere y Mtuwa 2017).

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Figura 6. Cogollero del maíz adulto (polilla). Fuente: Lyle Buss, University of Florida, Bugwood.org Licencia de Creative Commons Attribution

En la medida que las polillas adultas se dispersan las hembras depositan huevos en el follaje de los cultivos.  Los huevos eclosionan en solamente dos o tres días.  Las larvas hacen su madriguera en el follaje (especialmente en los brotes y en los crecimientos recientes), en los pelos y espigas del maíz y en los tallos (Figura 7).  Las larvas se alimentan por aproximadamente 14 días, caen al suelo, se entierran a una profundidad de 2 a 8 cm en el suelo e inician su estado de pupa.  La polilla adulta emerge después de 8 a 9 días comenzando así nuevamente el ciclo. Este corto ciclo de vida (25 días en total) permite que se desarrollen varias generaciones por ciclo de cultivo,  produciendo con esto un inmenso daño a lo largo de la temporada de crecimiento del cultivo (Capinera 2005). 

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Figura 7. Cogollero del maíz en el maíz. Fuente: Charles Bonaventure

Los cogolleros del maíz se parecen a otras especies de cogolleros y gusano elotero (Helicoverpa zea), pero se distinguen por su coloración y marcas.  Las polillas tienen una envergadura de 30-40 mm y tienen un color gris oscuro con áreas moteadas en las alas (Figura 6) (Organic Farmer 2017). Las larvas maduras pueden variar de color de bronceado a verde y negro pero tienen tres líneas de pelos blancas o amarillas  a lo largo del lomo con rallas oscuras a los lados  (Figura 5). No son ásperas cuando se tocan y no tienen las pequeñas espinas que poseen los gusanos eloteros. Las pupas se esconden en el suelo en un capullo de 20-33 mm de largo (Capinera 2005).

Los insecticidas sintéticos son los que generalmente se usan  para el manejo del cogollero del maíz en mono cultivos de gran escala en EE.UU. incluyendo organofosfatos y carbamatos.  Debido a las múltiples generaciones y al daño continuo en los cultivos, los programas de fumigación tienden a ser largos y caros.  Con el pasar de los años los cogolleros del maíz también han mostrado resistencia a algunos de estos insecticidas.  La creciente resistencia y el riesgo para la salud humana, para los insectos que no son el objetivo y para la población llevaron al desarrollo de varios controles orgánicos y biológicos. 

Los plaguicidas en base a neem y piretrum son las opciones químicas naturales (Organic Farmer 2017).  La bacteria Bacillus thuringiensis (Bt), el hongo Beauveria bassiana, y varios Baculovirus afectan las funciones alimenticias o reproductivas de las larvas (FAO 2018). Avispas y moscas parásitas se pueden liberar en los campos para interrumpir el ciclo de vida.  Predadores naturales incluyen a escarabajos, tijeretas, podisus maculiventris, y muchas especies de pájaros.  Para promover los predadores naturales evite rociar insecticidas de amplio espectro que los pueden afectar negativamente (Capinera 2005). 

De  las Líneas del Frente 

Dan McGrath es entomólogo consultor independiente y profesor retirado de la universidad estatal de Oregon. Durante los últimos años ha trabajado para varias organizaciones, incluyendo USAID. Él nos dijo, “Desde 2016, mi foco ha sido el gusano cogollero del maíz en África. Me encontraba en África Occidental después de que el cogollero aterrizara en el continente (y volara). A medida que el insecto se ha propagado a través de África (unos 40 países), yo me he movido con él, compartiendo lo que aprendimos durante las primeras etapas del brote”.

Dan compartió alguna información sobre el gusano cogollero del maíz (FAW por sus siglas en inglés) en una lista de correos electrónicos. Con su permiso, se han compartido extractos:  

“Mi enfoque principal es la introducción de dos conceptos, 1) el control no tratado, y 2) el poder de la réplica. El desafío del cogollero es que es complejo. El daño foliar es dramático, pero en dependencia del momento, podría resultar o no en una pérdida significativa de rendimiento. Una lluvia torrencial tropical en un buen momento mata a los gusanos pequeños y puede acabar un problema. Como resultado de la complejidad de la interacción maíz/insecto,  muchos resultados positivos se diseminan entre los pequeños propietarios. Parte de la comunidad de ONG está tan dedicada a la agricultura orgánica, de bajo insumos, que funcionan con estos falsos positivos y animan a los pequeños productores a gastar miles de horas en métodos de control que quizás no valga su tiempo.

“Estamos dotando a los productores con trampas de feromona y enseñándoles cómo evaluar el riesgo del daño en el cultivo (exploración de campo) y uniendo estas  actividades con comparaciones emparejadas sencillas replicadas en varias fincas. En otras palabras, ellos toman cuatro varas y algo de cuerda y acordonan  un área donde no aplican el agua jabonosa, donde no sacan los gusanos con la mano, y comparan el rendimiento al final de la estación.  

“Yo recomiendo que examinen con seriedad los sistemas de siembra  push-pull, originalmente diseñados para el barrenador del maíz. Los activistas orgánicos insisten en que el mismo sistema funciona con el cogollero del maíz. Esto necesita más pruebas  rigurosas. Quizás sea un buen enfoque para los pequeños propietarios, pero necesitamos estar seguros de que vale la pena por la mano de obra y los costos. Sólo porque los pequeños propietarios no negocian en “efectivo” sus insumos, eso no significa que su mano de obra no tenga valor. 

“Tenemos algunos resultados de laboratorio que necesitan pruebas de campo [el neem, Azadirachta indica, fue uno de los más eficaces en el laboratorio]. Existen materiales orgánicos certificados que funcionan, incluyendo Bacillus thuringiensis. Se requieren varias aplicaciones.

“Primer mensaje: No entren en pánico. Nos encontramos en medio de una plaga. Todas las plagas llegan a un fin. Las plagas resultan cuando las poblaciones de plaga de insectos llegan primero, después de una serie de eventos climatológicos, y antes que las enfermedades y enemigos naturales que normalmente regularían sus poblaciones.

“Africa Occidental está entrando a su tercer año de la plaga del FAW. Hay señales y evidencia creciente de que la plaga está comenzando a disminuir. Las enfermedades del insecto y los enemigos naturales de la gardama africana (Spodoptera exempta) están comenzando a cambiar hacia el recientemente llegado gusano cogollero del maíz. 

“En Africa Oriental, están entrando al segundo año de la plaga. En general, el segundo año es el peor. La población FAW se ha establecido, pero la regulación de la población apenas comienza. Con el tiempo, el FAW se calmará, Cuando lo haga, habrá años de alta presión y años de baja presión, igual que la gardama africana. Dígale a los productores que con el tiempo, las cosas se calmarán”.

Una estrategia de control prometedora para el cogollero del maíz y varias otras plagas es una técnica de cultivo intercalado push-pull (repeler-atraer) en la cual cultivos que repelen naturalmente o desalienta a las plagas se mezclan con el cultivo principal mientras que un cultivo atractivo para las plagas se siembra fuera del campo de cultivo. Un sistema efectivo de cultivo push-pull de compañía para el maíz usa Desmodium intortum, generalmente llamado desmodium de hoja verde, sembrado en las filas de maíz como una leguminosa corta y trepadora (Figura 8). Como otras leguminosas, las plantas de desmodium fijan nitrógeno con la ayuda de bacterias en sus raíces (lo que podría mejorar los rendimientos del maíz). Desmodium puede utilizarse para forraje y pienso, junto con residuos del tallo del maíz después de la cosecha. Desmodium intortum emites una sustancia química que repele varias especies de orugas, incluyendo al gusano cogollero del maíz (Midega et al. 2010, 2018).

La parte de atraer “pull” de la estrategia utiliza especies de gramíneas forrajeras, a menudo  vetiver (Chrysopogon zizanioides) o Brachiaria spp., como un cultivo limítrofe alrededor del campo de maíz para atraer a las polillas adultas. Las polillas ponen huevos en el cultivo trampa, pero la tasa de supervivencia de la larva es baja en el pasto vetiver (Berg et al. 2003), lo que resulta en un disminución de las poblaciones. Se ha descubierto que esta estrategia reduce las larvas en más del 80% por planta de maíz, y aumenta la producción de granos del maíz hasta 2.7 veces de la producción del maíz como mono-cultivo  (Midega et al. 2018).

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Figura 8. Desmodium intortum cultivado en forma intercalada con maíz. Fuente: Holly Sobetski

La mejora de la cosecha de maíz es sólo atribuible parcialmente a la reducción del daño por el gusano cogollero y la reducción de las poblaciones de otras especies de orugas. El sistema push-pull también reduce la infestación de la maleza striga (Striga hermonthica) y mejora la salud del suelo a través de la fijación de nitrógeno, aumento de la materia orgánica en el suelo, y control de la erosión.  Desmodium parece exudar una sustancia química alelopática que debilita a striga (Khan et al. 2002, Midega et al. 2010). 

También deben considerarse los costos y retos adicionales. Los costos totales de mano de obra en el sistema de cultivos intercalados push-pull debido al tiempo de siembra y desmalezado adicional, y el costo de la semilla y la falta de disponibilidad de la semilla puede excluir a algunos productores. Sin embargo, el ingreso total podría exceder la inversión inicial, especialmente cuando se toma en cuenta el beneficio de mayor forraje para ganado. Es necesario que los subsidios y  los servicios de extensión sean inclusivos de manera que los productores de todos los ingresos y tamaño de fincas reciban capacitación en contexto y recursos apropiados (Midega et al. 2010). 

Los desafíos que enfrentan las familias agricultoras amenazadas por las pérdidas del cultivo por el gusano cogollero y muchas otras plagas están aumentando a través de Africa. La FAO ofrece un aplicación móvil llamada Fall Armyworm Monitoring and Early Warning system (Sistema de monitoreo y alerta temprana para el gusano cogollero del maíz) “para identificar, informar el nivel de infestación y mapear la propagación de este destructivo insecto, así como también describir sus enemigos naturales y las medidas que son más eficaces para manejarlo”. Recursos de ECHO sobre Manejo Integrado de Plagas pueden encontrarse aqui

También puede encontrarse una excelente hoja de trabajo sobre identificación del cogollero del maíz y protocolos de exploración en ECHOcommunity. Esta hoja de trabajo fue creada por Neil Rowe-Miller y Putso Nyathi con el Comité Central Menonita, a través de su asociación con Canadian Foodgrains Bank que promueve la agricultura de conservación en África Oriental  y del Sur.

Referencias

Capinera, J. L. 2005. Fall Armyworm, Spodoptera frugiperda (J.E. Smith). IFAS Extension, University of Florida, pp. 1–6. 

FAO. 2018. Avoid use of highly hazardous pesticides. Plant Production and Protection. 

Farmer, T. O. 2017. How to control fall armyworms using organic methods. The Organic Farmer

Khan, Z. R., A. Hassanali, W. Overholt, T. M. Khamis, A. M. Hooper, J. A. Pickett, C. M. Woodcock. 2002. Control of Witchweed Striga hermonthica by Intercropping with Desmodium spp., and the Mechanism Defined as Allelopathic. Journal of Chemical Ecology, 28(9):1871–1885.

Midega, C. A. O., Z. R. Khan, D. M. Amudavi, J. Pittchar & J. A. Pickett. 2010. Integrated management of Striga hermonthica and cereal stemborers in finger millet (Eleusine coracana (L.) Gaertn.) through intercropping with Desmodium intortum. International Journal of Pest Management.

Midega, C. A. O., J. O. Pittchar, J. A. Pickett, G. W. Hailu & Z. R. Khan. 2018. A climate-adapted push-pull system effectively controls fall armyworm, Spodoptera frugiperda (J E Smith), in maize in East Africa. Crop Protection, 105:10–15.

Mumbere, D., & P. Mtuwa. 2017. Malawi; state of disaster declared in “fall armyworm” affected districts. Africanews.com. 

Van den Berg, J., C. Midega, L. J. Wadhams, & Z. R. Khan. 2003. Can Vetiver Grass be Used to Manage Insect Pests on Crops? Proceedings of the Third International Conference on Vetiver and Exhibition, Guangzhou,China.

Yu, S. J. 1991. Insecticide resistance in the fall armyworm, Spodoptera frugiperda (J. E. Smith). Pesticide Biochemistry and Physiology, 39(1), 84–91.