Escritor: Stacy Swartz
Publicado: 26/4/2019


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Figura 9. Tronco de árbol de la fiebre con espinas. Fuente: Stacy Swartz

El árbol de la fiebre (Acacia xanthophloea) es un árbol de rápido crecimiento, de tamaño mediano (alcanzando de 15 a 25 m de altura) con un tronco liso, de color amarillento verdoso. En el tronco crecen espinas de hasta 7 cm de largo y se vuelven más densas en las ramas extendidas (Figura 9). Este árbol puede encontrarse en toda África, usualmente en áreas pantanosas, bajas. El nombre del árbol indica su asociación con la malaria; esto se debe a que los mosquitos que transmiten la malaria prefieren dichas áreas pantanosas para reproducirse. El árbol de la fiebre puede crecer hasta los 2100 m sobre el nivel del mar y puede tolerar heladas moderadas (Lemmens 2006).

La madera de Acacia xanthophloea se utiliza para construcción y carpintería, es duradera y tienen un atractivo color marrón a rojizo. La madera se agrieta con facilidad, a menos que se ponga a secar, y también es susceptible a las termitas y barrenadores de la madera (Triozastus baghaasi), consideración importante al utilizar la madera para construcción y/o carpintería. Estos árboles también se utilizan para combustible, con la madera ya sea quemada directamente como leña o utilizada para producir carbón de alta calidad (Lemmens 2006). El carbón es un recurso energético clave, y la producción de carbon ayuda a muchas personas a generar ingresos en partes de los trópicos. Si se quiere que la producción de carbón sea sostenible en términos ambientales y económicos, las comunidades requieren buenas estrategias de manejo post-cosecha y políticas ambientales que incluyan a todas las partes interesadas (Chidumayo y Gumbo 2013). Un ejemplo de esfuerzos de colaboración sostenibles es el de los métodos de manejo forestal y producción de carbón del distrito Kilosa de Tanzania. Políticos, miembros de la comunidad y la ONG de Tanzania llamada Tanzania Forest Conservation Group trabajaron juntos para determinar prácticas de cosecha y producción que conservan la ecología forestal y en el largo plazo también proporcionan ingresos. Estas prácticas incluyen no regresar en 24 años a una sección cosechada; dejar al menos 60 cm de los troncos para que queden como tocón después de la cosecha; y utilizar hornos de barro básicos para producir carbón. Puede encontrarse el manejo detallado del cultivo para producción de carbón y varias tecnologías de procesamiento en el manual de bolsillo Sustainable Tree Management for Charcoal Production Acacia pocketbook preparado para PISCES por Practical Action Consulting de África oriental (Oduor et al. 2012).

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Figure 10. Tronco de árbol de la fiebre con daño en la corteza exterior. Este árbol fue dañado por ganado. Fuente: Stacy Swartz

Acacia xanthophloea es útil por razones más allá de su Madera. Las fragantes flores amarillas del árbol proporcionan alimento para las abejas, mientras que las hojas plumosas pueden usarse como alimento para el ganado. La corteza del árbol se cosecha para aplicaciones medicinales en África Oriental. El ganado también puede quitar la corteza externa del árbol (Figura 10). Afortunadamente el árbol tiene una alta tolerancia al daño en la corteza, y a menudo se recupera de la destrucción humana o animal (Lemmens 2006). Las raíces del árbol forman relaciones simbióticas con microorganismos, que fijan nitrógeno y enriquecen el suelo.

Remojar las semillas durante 24 horas antes de sembrarlas en el vivero podría ayudar a acelerar la germinación. Una vez que las plántulas tienen al menos dos hojas, usted las puede trasplantar a recipientes más grandes que contengan mezcla de sustrato para maceta (esto quizás necesite complementarse con compost o estiércol maduro si carece de nutrientes). Trasplante los árboles al campo al inicio de la estación lluviosa para que se establezcan bien. Si los árboles se han sembrado para producción de carbón, deje un espacio entre ellos de al menos 2 m de distancia (tanto en el surco como entre surcos).

Debido a las espinas, se recomienda llevar ropa protectora al cosechar algún material vegetativo de Acacia xanthophloea (madera, semillas, etc.). De los tocones rebrotarán varias ramas; deje hasta cuatro nuevas ramas dominantes para una producción máxima. Las espinas son definitivamente una desventaja. Pueden utilizarse muchas especies arbóreas no espinosas para producción de combustible, incluyendo leucaena (Leucaena leucocephala), jiñocuabo (Bursera simaruba), cabello de angel (Calliandra calothyrus), Madre de Cacao (Gliricidia sepium), Erythrina spp., Inga spp., Grevillea spp., Albizia spp. y cacia de Siam (Senna siamea).

Referencias

Chidumayo, E.N., and D.J. Gumbo. 2013. The environmental impacts of charcoal production in tropical ecosystems of the world: A synthesis. Energy for Sustainable Development 17(2): 86-94.

Lemmens, R.H.M.J. 2006. Acacia xanthophloea Benth. [Internet] Record from PROTA4U. Louppe, D., A.A. Oteng-Amoako, & M. Brink (Editors). PROTA (Plant Resources of Tropical Africa / Ressources végétales de l’Afrique tropicale), Wageningen, Netherlands. Visitado el 28 de marzo de 2019.

Oduor, N.M., W. Ngugi, and T. wa Gathui. 2012. Sustainable Tree Management for Charcoal Production: Acacia Species in Kenya. Acacia Pocketbook. Bloomfield, E., K. Welford, and H. Wanjiru (Editors). Practical Action Consulting East Africa.

Cita este artículo como:

Swartz, S. 2019. El árbol de la fiebre. ECHO Notas de Desarrollo n.o 143