Publicado: 19/12/1998


(Extracto de Quandong, vol 24, No 3). Muchas plantas necesitan experimentar el fuego o incendio antes de que sus semillas germinen. Por mucho tiempo se asumió que el calor de un incendio proporcionaba el accionador o activador crítico para que ocurriera la germinación. No obstante, en años recientes ciertas semillas han demostrado responder ante el humo, aun cuando no haya fuego.

Hoy por primera vez los investigadores han reducido el activador a un compuesto específico en el humo. "Los ecólogos especializados en plantas, Jon Keely y D. J. Fotheringham, de la universidad "Occidental College" en Los Angeles, recogieron semillas de Campanas de Susurros (Emmenanthe penduliflora), una flor silvestre común de California que prolifera después de los incendios y las expusieron ya sea directamente al dióxido de nitrógeno  (NO2,) o al humo de madera (que contiene NO2).

En ambas situaciones con solo menos de un minuto de exposición, los investigadores lograron activar la germinación en cada semilla. Asimismo, tuvieron el mismo éxito cuando expusieron las semillas al vapor NO2 de arena, papel y agua que había absorbido humo dos meses antes.