Escritor: Brian Flanagan
Publicado: 11/7/2016


Editores: ECHO auspiciará un taller de tres días en septiembre en nuestro campus de Florida, sobre el tema de la pequeña producción ganadera en los trópicos (vea detalles en la sección “Próximos eventos”). Nuestra Finca Global (Global Farm) contiene muchos animales, incluyendo patos, conejos, pollos, cerdos, y cabras—de manera que el taller será muy directo y práctico. En este artículo, el miembro del personal de ECHO, Brian Flanagan, comparte algunas de las razones por las cuales los animales de granja son importantes para los pequeños productores; algunas limitaciones enfrentadas por estos productores; e información sobre los Trabajadores Comunitarios en Sanidad Animal   (CAHW por sus siglas en inglés) y la diferencia que pueden hacer en las comunidades agropecuarias.

Los animales de granja son importantes para la mayoría de los pequeños productores en todo el mundo, contribuyen a los medios de vida y a una mayor seguridad alimentaria. El ganado ofrece incluso a las personas más marginadas del mundo una fuente de alimentos y medios para obtener un ingreso a través de la carne, la leche, los huevos, los animales vivos y el estiércol que se produce. Criar ganado también mejora el sistema agropecuario general de los pequeños productores (p. ej. el estiércol animal fertiliza las tierras de cultivo; algunos animales se utilizan para arar la tierra y para transporte). Finalmente, el ganado aumenta la resiliencia de las familias de los pequeños productores que enfrentan retos económicos y de otro tipo, tales como clima impredecible o extremo, plagas y enfermedades de cultivos y enfermedades, y bajos precios de los productos básicos  (ILRI 2009).

Si bien el ganado es básico para las economías de muchas familias, los pequeños productores que crían ganado en países en vías de desarrollo enfrentan difíciles limitaciones. Por ejemplo, quizás tengan tierra inadecuada o falta total de ella, acceso limitado a alimento para el ganado o acceso sólo a alimento de mala calidad, deficiente sanidad animal, etc. (Brown 2003). 

Los pequeños productores y los cooperantes se han ocupado de estas limitaciones de muchas formas prácticas. Una de dichas soluciones es capacitar a miembros de la comunidad local en atención básica en sanidad animal a través de programas de trabajadores comunitarios en sanidad animal. 

El término “trabajador comunitario en sanidad animal” (CAHW) se utiliza para una gama de trabadores veterinarios de nivel primario, incluyendo trabajadores comunitarios en sanidad animal, veterinarios empíricos, y otros con conocimientos básicos (barefoot vets-veterinarios descalzos) (Martin Curran and MacLehose 2011).  El concepto CAHW parece haber surgido de observaciones en el sector de la salud humana, como el método del “médico descalzo (barefoot doctor) utilizado en China. Los “médicos descalzos” eran a menudo agricultores analfabetas que habían sido capacitados para registrar nacimientos y muertes, vacunar contra la viruela y otras enfermedades, y para brindar primeros auxilios y dar charlas sobre educación en salud. Para 1972, se estimaba que un millón de estos “médicos descalzos” atendían una población rural de 800 millones de personas en la República Popular de China en lugares donde médicos y otros profesionales de la salud no podían llegar.

 

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Figura  3. Vacunación de un cerdo en Haití por CAHW
Foto: Floyd Keith Flanagan

Uno de las principales iniciativas con los CAHW ocurrió en la década de 1970, cuando el Banco Mundial animó a las asociaciones de ganaderos a utilizar veterinarios empíricos de organizaciones de base para atender la ganadería rural. Posteriormente varias organizaciones no gubernamentales (ONG)  y gobiernos han utilizado y perfeccionado el moldeo para llenar las necesidades de salud animal de las comunidades (Tunbridge 2005).  El modelo CAHW creció rápidamente en la década de 1990 y con frecuencia ha sido adoptado por ONG (Leyland et al. 2014).  En 2003, un estudio amplio estimó que se han implementado programas CAHW en 47 distintos países en todos los continentes (Grahn and Leyland 2005).

 

Los programas CAHW  en todo el mundo varían dependiendo de factores tales como financiamiento, cultura local, grado de involucramiento del gobierno y participación de la comunidad, la cantidad de capacitación dada a los CAHW y los recursos disponibles y necesidades.  En el contexto apropiado, los CAHW pueden brindar servicios preventivos, de diagnóstico y curativos en salud animal a la comunidad local   (Catley et al. 2002).

En general, los programas CAHW son más exitosos cuando 1) los trabajadores comunitarios viven—y probablemente crecieron—en la comunidad local a la que sirven, y 2) poseen un nivel básico de capacitación en los servicios y conocimientos que estarán compartiendo con la comunidad (Catley y Leyland 2002). Los programas han trabajado de mejor manera en comunidades rurales que carecen de un acceso confiable a los servicios profesionales en sanidad animal tales como veterinarios o farmacia veterinaria que de otra manera servirían para vincular a las comunidades rurales a sistemas más amplios  (Leyland et al. 2014). 

Cuando son bien ejecutados, los programas CAHW ayudan de manera efectiva a ocuparse de las necesidades en sanidad animal de los dueños de ganado.  A su vez, este apoyo brinda estabilidad a los pequeños propietarios vulnerables que dependen del ganado para lograr sus ingresos y alimentos.  El taller de ECHO realizado en septiembre sobre producción de ganado cubrirá muchos temas básicos importantes en sanidad animal y prácticas de manejo de animales; la información será útil para los cooperantes que pueden o no tener acceso a los programas CAHW.

Referencias

Brown, D. 2003. Solutions Exist for Constraints to Household Production and Retention of Animal Food Products. The Journal of Nutrition, 133(11), pp.4042S-4047S.

Catley, A., S. Blakeway, T. Leyland, and others. 2002. Community-Based Animal Healthcare: A Practical Guide to Improving Primary Veterinary Services. ITDG Publishing.

Catley, A. and T. Leyland. 2002. Overview: Community-Based Animal Health Workers, Policies, and Institutions. PLA Notes, International Institute for Environment and Development 45: 4–6.

Grahn, R. and T. Leyland. 2005. Complementarity between Community-Based Animal Health Delivery Systems and Community- Based Wildlife Management? An Analysis of Experiences Linking Animal Health to Conflict Management in Pastoralist Areas of the Horn of Africa. Proceedings Southern and East African Experts Panel on Designing Successful Conservation and Development Intervention at the Wildlife/Livestock Interface (see page xxviii).

ILRI (International Livestock Research Institute). 2009. ILRI Corporate Report 2008-9. Climate, Livestock and Poverty: Challenges at the Interface. ILRI, Nairobi, Kenya.    

Leyland, T., R. Lotira, D. Abebe, G. Bekele, and A. Catley. 2014. Community-Based Animal Health Workers in the Horn of Africa: An Evaluation for the Office of Foreign Disaster Assistance. Feinstein International Center, Tufts University Africa Regional Office, Addis Ababa and Vetwork UK, Great Holland.

Martin Curran, M. and H. MacLehose. 2011. Community Animal Health Services for Improving Household Wealth and Health Status of Low Income Farmers. The Cochrane Library.

Tunbridge, L. 2005. Saving Lives and Livelihoods: Ten Years of Community-Based Animal Healthcare in Southern Sudan. ITDG Publishing.