Escritor: Dawn Berkelaar
Publicado: 1/7/2004


Las larvas de picudo de la vaina, del género Helicoverpa, pueden diezmar una cosecha de gandul. Sin embargo, se está utilizando nuevamente una práctica indígena que fue abandonada en el pasado. Leímos sobre esto en el número de diciembre de 2000 de la publicación Spore y también en el sitio web de ICRISAT (www.icrisat.org). La técnica es sorprendentemente simple. Las plantas de gandul se sacuden suavemente a fin de que las larvas del picudo de la vaina caigan. A medida que las larvas caen, se recogen en una sábana que se tira a lo largo del suelo entre los surcos de plantas. Después llegan unas cuantas gallinas y se comen las larvas ricas en proteína.

El uso de productos químicos para tratar las larvas aumentó gradualmente a través de las décadas de 1970 y 1980, pero para 1993, en India se usaba 100% de control químico para el picudo de la vaina. Se hacían de tres a seis rociadas por ciclo. Cuando los insectos comenzaron a presentar resistencia y el rociado ya no era tan efectivo, los habitantes locales comenzaron a usar el método tradicional nuevamente.

La técnica era obviamente efectiva, pero los investigadores en el Instituto Internacional de Investigación de Cultivos para los Trópicos Semi-Áridos (ICRISAT) decidieron descubrir cuán efectiva y económica era realmente. La técnica es más laboriosa que el uso de productos químicos; tres personas trabajan al mismo tiempo, una jala la sábana entre los surcos y las otras sacuden las plantas a cada lado. En la India, donde se hicieron las pruebas, tres personas podían cubrir 0.4 ha en un día. Aún así, la técnica era más barata que el control químico. Sacudir las plantas (que requería siete personas) cuesta Rs 280/ha. El tratamiento químico, incluyendo la mano de obra, cuesta Rs 500-700/ha.

En las pruebas del ICRISAT, se sacudieron las plantas a los 160 días después de sembrarlas, cuando había un promedio de siete larvas por planta. La sacudida resultó en una reducción del 85% en las poblaciones de insectos, lo que era mejor control que con aspersiones de productos químicos. El que una tecnología sea o no adoptada dice mucho acerca de su valor. Esta técnica de sacudida en particular se usó en unos cuantos lugares en 1997. Al cabo de dos años, más de 100 poblados usaban la técnica. Varios miles de productores en tres estados al sur de la India estaban usando el método. El informe que leímos decía que todos esos agricultores continuaban con el método. Beneficios adicionales de la técnica son la no existencia de residuos químicos y el hecho de que es probable que los predadores naturales (pájaros por ejemplo) se asienten en el área.