Escritor: Dawn Berkelaar and Other ECHO Staff
Publicado: 1/1/2012


 

Figure 1. Emile shows the results of FFF. He is featured in the “Success Stories” section of this document

Dawn Berkelaar, junto con el Dr. Martin Price y Danny Blank, presentaron este sistema agrícola en EDN 98. En ese momento, la técnica se conocía como “Sembrando a la manera de Dios” (Farming God’s Way-FGW).  Poste-riormente, el nombre fue cambiado a “Fundamentos de agricultura” (Foundations for Farming, FFF); sin embargo, continúa promoviéndose también como FGW.  Los URL en Internet de FGW y FFF con enlaces a muchos mayores detalles se mencionan en la conclusión de esta sección. El artículo de EDN 98 se resume aquí utilizando el nombre FFF”.      

 

HISTORIA DEL MÉTODO AGRÍCOLA FFF Y SU INTRODUCCIÓN POR ECHO 

Brian Oldreive, un antiguo productor de Zimbabue, desarrolló Fundamentos de Agricultura (Foundations for Farm-ing, FFF) como un sistema de labranza cero para producir maíz y otros cultivos de campo. El método promueve la fidelidad con todo lo que Dios nos ha dado – el sol, el suelo, la lluvia, el tiempo, la semilla y la cosecha -  con el fin de experimentar el potencial de la tierra dado por Dios. El sistema involucra estaciones de cultivo permanentes, gran cantidad de mulch utilizando residuos de cultivos y un manejo cuidadoso.  En la enseñanza del enfoque FFF, Brian demuestra que los pequeños productores pueden lograr rendimientos impresionantes con un sencillo y tradi-cional azadón y una administración sabia de la tierra (Fig. 2).

El sistema FFF proviene de la observación de que en la creación las plantas crecen en áreas cubiertas por mate-rial orgánica en descomposición (mulch), y sin ararla.  Pero es mucho más profundo que esto. Surge de una visión del mundo con un énfasis en un estilo de vida que honra a Dios. Actualmente es enseñado, menos la dimensión spiritual, por agencias seculares y gubernamentales (en estos casos se le llama Agricultura de Conservación).  Algunos informes no formales sugieren que un porcentaje mucho mayor de los que lo prueban no continúan sin la dimensión espiritual.

Figura 2:  Fotos de maíze sembrando utilizando métodos tradi-cionales (izq.) y usando principios FFF (der.)

ECHO fue presentado a Brian Oldreive a través de Danny Blank que, como Gerente de la Finca de ECHO, conoció a Oldreive mientras viajaba en el sur de África como “periodista agrícola itinerante”.  En noviembre de 2006, Old-reive presentó el sistema FFF en la conferencia anual de ECHO.  Oldreive comenzó su presentación dando un panorama general de los problemas en Zimbabue y otros países en el sur de África.  Este continente tiene una extrema necesidad de nuevas noticias cuando se refiere a agricultura ya que el hambre y la pobreza están por todas partes.  Los rendimientos del maíz en el África Subsahariana promedian los  500 kg/hectárea, lo que hace muy difícil llenar las necesidades alimentarias de la fa-milia para el año (estimadas en 1,200 kg/hogar/año).  La erosión del suelo es un problema grave, con un promedio de 30,000 kg/hectárea de suelo perdido cada año.  Además, los productores con frecuencia tienen una pobre imagen de sí mismos y quizás hasta son menospreciados en la sociedad. Muchos productores se trasladan a las ciudades y los que se quedan con frecuencia caen en un ciclo de pobreza y deuda que es difícil de romper, en particular debido al alto costo de los insumos como semilla, fertilizante, y equipo.  Finalmente, los estándares son bajos, a menudo debido a la falta de conocimiento. 

A pesar de las grandes cantidades de ayuda externa, de los abundantes recursos naturales, un clima favorable y buenos suelos, el África Subsahariana tiene grandes áreas donde la población está desnutrida y la producción de granos es errática, con rendimientos promedio bien bajos.  Oldreive comenzó a cuestionar por qué hay tanta pobreza en África.  Él notó que en la creación no hay arado o un volteo profundo del suelo.  Como resultado,  Oldreive estudió y puso en práctica la labranza cero. Luego se dio cuenta de la bella cobertura de hojas caídas y hierba muriendo sobre la tierra y se dio cuenta de que esto era un elemento muy importante en la creación de Dios.  Esta cobertura rompe la acción de las gotas de lluvia, permite al agua infiltrarse y alimenta los microorganismos del suelo. Oldreive comprendió  la importancia del  mulch y rápidamente lo puso en práctica.

Oldreive comenzó como productor de tabaco y posteriormente él y su familia fueron a trabajar a Hinton Estate, una de las fincas productoras privadas más grandes en la región (1000 ha). La finca estaba a punto de ser cerrada.  Ahí, Oldreive probó los principios del método FFF, implementándolos inicialmente en dos hectáreas, y aumentando en forma gradual hasta incluir toda la finca.  Pronto “los rendimientos de los cultivos y la rentabilidad habían aumentado en tal medida que Hinton Estate pudo extenderse  [de 1000 ha a 3500 ha] al comprar fincas adyacentes”. Oldreive recibió la distinción como “Productor de maíz del año”.  Más tarde logró el rendimiento más grande del país y dos veces ganó un premio como pro-ductor de trigo del año en la provincia.

Oldreive señala rápidamente que los productores necesitan tener una ganancia (i.e. el ingreso debe ser mayor que los gastos) a fin de que su empresa sea sostenible.  La tecnología FFF funciona.  El gran reto es implementarla. 

Ciertamente la necesidad es grande cuando se refiere a la agricultura en el África Subsahariana.  Pero la metodología FFF comienza con la premisa de que ninguna tecnología por sí misma podrá resolver forma adecuada la pobreza en África.  Antes de cualquier otra cosa, es necesario dar reconocimiento a Dios.  

PRINCIPIOS DE LA TECNOLOGÍA FFF 

Parte de la definición de visión de FFF menciona “un énfasis en la agricultura sostenible como modelo para que los indi-viduos, las comunidades y las naciones transformen su vida.”

Figura 3: ¡Una capa gruesa de mulch es de gran importancia!

El sistema FFF incluye (pero no se limita a) los siguientes principios: 

  • Capacitación espiritual Esta categoría de hecho incluye cuatro principios principales; en el sitio web de FFF y FGW hay más detalles disponibles al respecto, así como en una serie de DVD que están disponibles en nuestro sitio web de ECHO en www.echobooks.org.))
  • Manejo cuidadoso y administración fiel de la tierra. Las actividades se hacen a) a tiempo; b) con estándares al-tos; c) con un mínimo de desperdicio; y d) con una actitud de gozo. Hacer lo contrario a esto demuestra una actitud de egoísmo.   Brian Oldreive ha escrito sobre la importancia de ser fiel a lo poco que Dios nos ha encargado.  Para comenzar, podemos ser fieles al suelo, la lluvia, la luz del sol, las unidades de calor, la semilla y la mano de obra
  • Sabiduría para cuidar del suelo, lo que incluye labranza mínima y el uso de mulch (Fig. 3). Oldreive nos anima a aprender de la creación, donde no hay un arado profundo del suelo, y la tierra está cubierta con una capa natural de mulch. De estas dos observaciones vemos el valor de la labranza mínima (de tal manera que el suelo retiene su estructura  natural con abundancia de oxígeno, microorganismos y humus) y de la aplicación de mulch (para proteger al suelo de la escorrentía y la erosión).
  • Sabiduría para cuidar el cultivo. Las semillas se siembran y fertilizan en formas precisas y correctas.  El deshierbe se hace de manera consciente en momentos clave.
  • El dar y la generosidad. Esto es fundamental para revertir el ciclo de la pobreza.  Si uno no da, no puede esperar recibir.  Uno no puede mantenerse tomando de la tierra sin darle algo a cambio.  Hay que concentrarse en la pregunta, “¿Qué puedo dar?” en lugar de la pregunta, “¿Qué puedo recibir?” No hay que pensar en términos de dinero; el tipo y el tiempo de las bendiciones de Dios están en sus manos.  La metodología FFF incluye una visión de las comunidades que cubren las necesidades primordiales de los más pobres entre ellos.  Oldreive sugiere varias formas de dar incluso si uno no tiene mucho dinero. Dele a la tierra estiércol o fertilizante. Si no tiene es- Figura 3: ¡Una capa gruesa de mulch es de gran tiércol, utilice la tierra de un nido de hormigas  [o termitas]. Devuelva importancia! los residuos de los cultivos a la tierra para aumentar la cantidad de  mulch. Entregue su esfuerzo para hacer bien las cosas. Entregue sus acciones (p. ej. cuando use el azadón). Y entregue conocimiento a los otros.
  • Esperanza para los extremadamente vulnerables, que cuentan con pocos recursos.  Por tonelada de cosecha, el método FFF requiere menos trabajo manual, combustible y/o tracción animal que la agricultura convencional (aunque el insumo de mano de obra por hectárea es mayor).

Veamos un poco más de cerca cada uno de los elementos arriba incluidos en la sección “Manejo cuidadoso y adminis-tración fiel de la tierra”:

  • En el momento oportuno.  El momento oportuno en la agricultura es determinante. En Zimbabue, Oldreive ob-servó que el rendimiento del maíz es más alto con una fecha de siembra el 25 de noviembre o antes, cuando la luz del sol, el calor y la lluvia están en sus niveles más altos. En este caso, las plantas tendrán una altura a la rodilla en el día más largo del año.  Cada día después del 25 de noviembre que se retrasa la siembra se pierde un ren-dimiento potencial de 120 kg/ha. ¡La ventaja de sembrar en el momento oportuno parece clara! Según Oldreive, “En 1997 en un gran día de campo en nuestra finca, un prominente científico agrícola dijo que si pudiéramos hacer que la fecha media de siembra nacional para nuestros pequeños productores fuera dos semanas más tempranas, duplicaríamos el rendimiento nacional de siembra sin hacer ningún otro ajuste”.

    Con una planificación y una programación del tiempo cuidadosas, el tiempo puede usarse en forma más óptima. Existen distintas fechas de siembra óptimas para muchos cultivos.  Esto significa que si uno siembra más de un tipo de cultivo cada año no necesitará sembrarlos exactamente para la misma fecha.  Se requiere un énfasis en la programación a fin de hacer la planificación, la preparación y la orden de insumos en forma oportuna; en Hinton Estate, ¡la planificación comenzaba ocho meses antes del ciclo de siembra!

    También necesitamos tener los equilibrios correctos. “No debemos ser impulsados tanto por el tiempo y estar tan ocupados que perdamos de vista a Dios… o tan tarde con todo que seamos pobres.”
  • Con estándares se refiere a hacer bien las cosas y en forma oportuna
  • Sin desperdiciar.  “Desperdicio” se refiere a la pérdida innecesaria.  Ser fiel a cosas pequeñas, y no ser derro-chador.  La creación demuestra que Dios no es derrochador.  Pensemos en el ciclo del agua, donde las moléculas de agua son reusadas una y otra vez.  Pensemos en cómo las plantas y animales muertos son descompuestos para  nutrir a la siguiente generación de vida.

    Queremos evitar desperdiciar los recursos.  Por ejemplo, no queremos desperdiciar el regalo de la “primera lluvia”. Cuando los campos se dejan desnudos, la tierra recibe mucho menos humedad —especialmente en las tierras inclinadas, la mayor parte de la lluvia corre fuera del campo, llevando con ella precioso suelo superficial.  Sin em-bargo, con mulch en su lugar, la mayor parte de la lluvia es almacenada en el campo y acelera el momento y el éxito de la siembra.

    También hay otros desperdicios que hay que evitar.  Desperdiciamos nuestra integridad y reputación cuando somos deshonestos.  Las plagas y las enfermedades producen pérdidas y desperdicio, pero se reducen a medida que se practica la metodología FFF.  No queremos desperdiciar nuestra energía; según Oldreive, “la metodología FFF hecha de todo corazón [y año tras año] de hecho reduce la cantidad de mano de obra y energía requerida.”
  • Con gozo.  Según Oldreive, el gran reto en África es hacer que los pequeños productores transfieran la tecnología y los principios de manejo de FFF a la práctica. Él ha descubierto que si la visión es compartida claramente y luego si se le muestra a un productor cómo hacer una pequeña porción de su siembra muy bien (con un alto estándar, en el momento oportuno y sin desperdicio), invariablemente llega a su corazón un brillo de esperanza.  El productor se da cuenta de que él está en el camino a un mucho mejor rendimiento y rentabilidad. La esperanza produce gozo, lo que a su vez resulta en ánimo y entusiasmo, lo que proporciona una mayor fortaleza para la tarea.

INSTRUCCIONES PASO A PASO DE LA METODOLOGÍA FFF 

Figura 4: Un huerto de demostración, también llamado “Huerto bien regado”. El rendimiento extrapolado en 2004 en esta parcela superó las 11 t/ha.

La manera de comenzar con FFF es primero convertirse en un apre-ndiz.  Siembre un huerto de demostración (Oldreive lo llama “Huerto bien regado”) en un lugar estratégico. El huerto de demostración se siembra en una parcela de 6 x 6 m, y sirve como una  “cartelera” para la comunidad (Fig. 4). Idealmente uno comenzaría con esta parcela en la primera estación, (es un tamaño manejable, de manera que puede hacerse con excelencia) y gradualmente se amplía la cantidad de tierra cultivada según las directrices de la metodología FFF.

Nótese que la metodología FFF no requiere tractores ni otra maqui-naria mecanizada.  Las únicas herramientas requeridas son aza-dones, tazas para fertilizante, varas de medida, cuerdas y tapas de botella, fertilizante o estiércol, y semilla. Anime a los que capacite a llevar un diario de manera que puedan registrar las actividades y determinar qué prácticas funcionan mejor.

Paso 1: Preparación de la tierra 

Los campos con el sistema FFF se preparan durante la estación seca. No are ni queme. Identifique la tierra a limpiar.  Marque el área con esquinas permanentes (por ejemplo estacas encementadas o piedra) de manera que en los ciclos agrícolas posteriores usted pueda localizar las mismas “estaciones de fertilidad” que usted estará creando.

Limpie la tierra de tocones y maleza.  Para hacerlo, marque una franja de 1 m de ancho de tierra al borde de la orilla.  Trabaje con el azadón toda la franja de 1 m de ancho y luego marque otro metro de tierra y haga la misma cosa (esto se le llama “comerse un elefante”; hace que una tarea enorme  parezca menos abrumadora porque usted verá el avance a medida que trabaja una franja estrecha a la vez).  Mantenga el campo libre de malezas después de esta limpieza inicial.

Figura 5: Diagrama que muestra la disposición de las filas y estaciones de siembra en un campo FFF.

Ponga tanto mulch en el campo como sea posible. Entre otros materiales, puede usar la hierba que crece a las orillas de los campos para esto.  Recoja tanto mulch como sea posible – tener una cubierta gruesa de mulch es determinante para el éxito.

Uno de los aspectos singulares del sistema FFF es el uso de estaciones de siembra permanentes, también llamadas  “esta-ciones de fertilidad”.  Estas mejoran gradualmente año tras año.  Las estaciones de siembra son trazadas cuidadosamente en filas en el contorno de la tierra, con hoyos espaciados a 60 x 75 cm (Fig. 5). Los hoyos deben ser tan anchos como un azadón, con el suelo amontonado en el lado de abajo de la pendiente del agujero. En el sur de África, los hoyos deben completarse para fines de octubre.  Cave los hoyos para las estaciones de siembra de la misma manera en que limpia la tierra, una fila a la vez. De esta manera uno puede estimar cuánto tiempo tomará, y planee su tiempo según corresponda. La disposición precisa de las estaciones contribuye en gran medida a la uniformidad del cultivo, e impide dar una ventaja injusta a una estación de maíz con respecto a otras.

Un análisis de suelo indicará si es necesario agregar cal (para aumentar el pH suelo). Si se necesitara cal, colóquela a través de la base del hoyo.  Los hoyos deben cavarse de 8 cm de profundidad si se usará fertilizante químico, y de 15 cm de profundidad si se utilizará compost y/o estiércol como fertilizante (Fig. 6). También puede usarse como fertilizante suelo de un montículo de termitas. [Ed: Grant Dryden compartió que con compost bien formado quizás no sea necesario cubrirlo con suelo.  De manera que los hoyos pueden cavarse de 8 cm (en lugar de 15) y no es necesaria la cubierta.  90 ml por estación de siembra parece ser suficiente.]

Figura 6:  Inicio de una estación de siembra/est. de fertilidad.

El fertilizante debe aplicarse antes de las lluvias.  Para rendimientos óptimos, use una taza de 12 ml de DAP (fosfato di-amónico), o un lata de 500 ml de estiércol, colocado en forma pareja a través de la base del hoyo. Cubra el fertilizante con una capa de suelo poco profunda.  El grosor dependerá de qué tipo de fertilizante se use. Si usa fertilizante químico, cú-bralo con tres cm de suelo de manera que pocos de los nutrientes se pierdan en la atmósfera. Si agrega fertilizante quími-co a sus estaciones de siembra, quizás necesita aflojar el suelo varias pulgadas hacia abajo.  Si  más bien usa compost, no necesitará hacerlo. 

Póngase como meta tener los hoyos hechos y el fertilizante agregado para sus estaciones de siembra (Fig. 7), con el mulch en su lugar, un mes antes de la siembra. Luego espere que caiga suficiente lluvia (al inicio de la estación lluviosa) para comenzar a sembrar. En Zimbabue esto por lo general significa a principios de noviembre. Consulte a los productores lo-cales o al extensionista agrícola de su gobierno local sobre información acerca de fechas de siembra en otras áreas. 

Figura 7:  Una huerto de demostración.

Paso 2: Siembra 

Una vez que las lluvias han comenzado, siembre tres semillas de maíz en un hoyo (estas se ralearán a dos semillas por hoyo cuando las plantas todavía estén jóvenes y el suelo húmedo, para un total de 44,000 plantas por hectárea). Las semillas en cada hoyo deben sembrarse en una fila recta y cubrirse cuidadosamente con suelo (asegúrese de que no haya terrones de suelo o roca sobre las semillas). Siembre el maíz a 5 cm de profundidad (tan profundo como el largo de una caja de fósforos). 

La soya y el trigo son sembrados en surcos en lugar de en las estaciones de siembra.  Para la soya, cave surcos con 75 cm de distancia y siembre las semillas a una profundidad de ancho de caja de fósforos, a 2-3 cm de distancia dentro del surco (para 35 semillas por metro de surco). Para el trigo, cave surcos con 20 cm de separación.  Siembre las semillas con 2 cm de distancia dentro del surco (para 50-60 semillas por metro de surco).  Estos surcos se hacen en forma consistente igual que los anteriores y siguiendo las rotaciones del maíz.

Cuando siembre, trate de hacer todo el campo a la vez de manera que pueda obtener una germinación uniforme.  Cuando las plantas de maíz todavía están pequeñas, cada estación se ralea de tal modo que tenga un promedio de dos plantas por estación. Esto de hecho conduce a rendimientos mayores que si deja las tres plantas en el suelo.  Ralear las plantas a menudo es difícil para los productores la primera vez.  Para ayudar a que la idea tenga sentido, puede sembrar dos parcelas distintas usando métodos  FGW;  en uno, deje las tres plantas en cada estación, y en la otra parcela, ralee a dos plantas por estación. Lance Edwards lo hizo y comentó que los hombres con quienes trabajó se sorprendieron cuando vieron cuánto más grandes y sanas eran las plantas raleadas.

Si más adelante se agregará fertilizante como abono de cobertura, hágalo cuando las plantas estén a la mitad de la altura de la rodilla (2 dos semanas después de que emerjan) y directamente después del raleo.  Puede hacerse de nuevo (para el maíz) justo antes de que florezca. Coloque unos 5 ml de fertilizante a un mínimo de 10 cm de la base del tallo, en el lado superior de la pendiente.

Paso 3: Problemas potenciales de plagas

Los problemas de plagas que pueden encontrarse no son específicos a la metodología FGW. Un problema potencial es que las ratas y ratones podrían cavar y comerse las semillas. Dos formas posibles de minimizar esta situación es sembrar tan pronto como sea posible, una vez que comiencen las lluvias, y colocar mazorcas de maíz directamente sobre la superficie del suelo para que las ratas y los ratones no caven en busca de semillas. 

Los productores algunas veces se preocupan por las termitas, pero de hecho las termitas son una bendición, no una maldición. ¡Aliméntelas! Ellas comen talles secos que son dejados en la superficie del suelo, y al mismo tiempo crean im-portantes túneles de aire dentro del suelo. Raramente comerán plántulas verdes, especialmente si hay disponible materia orgánica en descomposición.

A los pollos les gusta cavar en el mulch en busca de comida, y a veces cubrirán las plántulas en el proceso.  Esto puede ser un problema.  Enciérrelos (o sáquelos) donde sea posible. 

Paso 4: Control de malezas

Deshierbar es extremadamente importante.  Si las malezas se quitan cuando son pequeñas, será mucho más fácil eliminar-las. Trate de apartar dos horas al día para quitar maleza.  La mayoría de las malezas pueden ser quitadas con el azadón justo debajo de la superficie para cortar las raíces, pero las hierbas trepadoras tendrán que ser arrancadas.  Quite maleza (con un azadón) moviéndose hacia atrás, de manera que no resiembre inadvertidamente malezas quitadas con el azadón al pisotearlas contra el suelo.  El deshierbe no debe ser un gran problema si usted deshierba con el azadón cuando están muy pequeñas y si tiene una capa gruesa de mulch sobre la superficie del campo.  A menudo se recomiendan tres rotacio-nes de 10 días.

Paso 5: Cosecha y postcosecha 

Una vez que el maíz está totalmente maduro, quiebre los extremos arriba de las mazorcas.  Estas partes cortadas pueden usarse como parte del mulch.  Después de la cosecha, párese sobre los tallos de las plantas en la base, de manera que queden sobre el suelo entre las filas.  Déjelos sobre la superficie del suelo para mejorar el mulch de cobertura y para ayudar a reducir las malezas.  Este proceso también rompe el ciclo de vida del barrenador del tallo del maíz, porque el barrenador empupa en el tallo en la propia base de la planta. Si el tocón se deja erecto, la pupa sobrevive, si el tocón es dejado plano al nivel del suelo por la general la pupa muere.

Un deshierbe final justo antes de la cosecha (mientras las mazorcas de maíz se están secando en las plantas) es suma-mente importante para minimizar la cantidad de deshierbe necesario en la preparación del campo para la siembra del siguiente año. Las plantas dejadas en el suelo al final de la estación producen las semillas que serán las malezas del siguiente año. Si se dejan sobre el campo, ¡una simple planta de verdolaga puede producir 600,000 semillas!  

El control postcosecha de las plagas en el grano almacenado es importante, para prevenir perder gran parte del cultivo debido a insectos o roedores.

La rotación de cultivos con leguminosas es importante para mejorar la estructura y fertilidad del suelo, así como también para romper los ciclos de enfermedad.  Procure que un tercio del área de tierra esté bajo rotación (p. ej. Siembre legumi-nosas en un tercio,  maíz en los otros dos tercios).  Si sigue al maíz con soya o con otra leguminosa (p. ej. Frijoles o maní), quizás no necesite agregar fertilizante.  Debido a que la semilla de soya se siembra más cerca que la del maíz, usted tendrá que cavar surcos en lugar de usar las estaciones de siembra.

HISTORIAS DE ÉXITO

Grant Dryden es un importante maestro en los DVD instructivos.  En un informe de octubre de 2007, compartía que en Malawi las tasas de adopción de FFF están aumentando. En Kuselema, un líder “reconoció que estaban esperando recibir semilla y fertilizante pero que en lugar de eso habían recibido algo más valioso - sabiduría.” Dryden también escribió que muchos productores que estaban practicando el enfoque con altos estándares estaban viendo como su rendimiento en el maíz aumentaba en nueve veces.

Megan Johnson, ex-pasante en ECHO, supo del método FGW en ECHO y recientemente tuvo la oportunidad de trabajar en forma directa con Brian Oldreive en Zimbabue. En una carta, ella compartió lo siguiente: “Fui testigo de primera mano del impacto [de FFF] la semana pasada después de viajar con Brian a una aldea llamada  Massembura.  Aquí Pastor Simon tiene una casa de cemento, automóvil, pozo y tierra agrícola. Hace siete años, cuando comenzó FFF, sólo tenía 2 pequeñas chozas y tierra. En septiembre, dos meses antes de que lleguen las lluvias, su tierra está preparada— los hoyos de siembra están hechos y el mulch colocado.

Al otro lado del camino de su casa viven dos señores mayores en sus granjas (un grupo de casas al lado de su tierra de cultivo). Son viudos— hombres delgados, frágiles, sin dientes, como de 70 años, que también han preparado su tierra  con fidelidad según la metodología FGW y están listos para la próxima estación lluviosa.  Sus casas en la granja son limpísimas y ordenadísimas, completas con lindos arbustos de bu-ganvilia podados, arbustos de mora, un árbol de mango y una pérgola con flores sobre la entrada a su propiedad. Viendo a lo largo de su tierra, uno ve filas y filas y filas de estaciones de siembra, perfectamente alineadas y cubiertas con mulch… ¡Los rendimientos en estas granjas han aumentado tanto que estos hombres ahora están teniendo utilidades! Como resultado de esto, ahora están construyendo un pequeño orfanato para los niños de la localidad.  ¿No se supone que así deben ser las cosas? Bendecidos para ser una bendición.

Megan también pasó un mes y medio haciendo trabajo agrícola en Eden, un orfanato en Zimbabue. Ella y Sammy, el supervisor del huerto en Eden, decidieron sembrar varias secciones de los campos de acuerdo con la metodología FFF.

Ella escribió:

Limpiamos una sección de 100 metros del campo y sembramos varias secciones con maíz (una fertilizada con estiércol, una con fertilizante químico), tomates, repollos, calabacines, maní, 2 variedades de frijoles. También sembramos sandía en otro lugar y otra sección de 100 metros del campo con maíz. Todo esto se hizo usando los principios FFF de labranza cero, hoyos de siembra permanentes (con fertilizante/estiércol colocado directamente en el hoyo en lugar de esparcidos a través del campo) y cobertura de mulch.
 

¡Hemos tenido resultados sorprendentes hasta el momento y el campo se ve lindo! Las sandías se sembraron en suelo duro como roca que fue parte de un montículo de hormigas (que contenía mucha arcilla). Viendo la condición del suelo uno habría dudado que alguna plántula pudiera haberse empujado hasta salir a través de la dura costra, pero lo hicieron y ¡esas sandías son el cultivo de mejor apariencia que tenemos!

Lance Edwards, un antiguo empleado de ECHO, ha trabajado en Mozambique durante dos años promoviendo FGW. ÉL  informa que la gente con la que ha trabajado al principio estaba un poco dudosa pero que después solicitaban la capacit-ación e información.

Una historia de éxito especial: ¡Emile nunca entendió que la agricultura fuera tan fácil!  

por Robert Sanou

Desde su niñez, Emile (Fig. 1) sólo había estado expuesto a la agricultura, utilizando siempre los mismos métodos y técni-cas para sembrar su alimento. 

En septiembre de 2010, después de asistir al Primer Foro de África Occidental de ECHO celebrado en Ouagadougou, ocurrió una transformación radical en la visión y entendimiento sobre agricultura de Emile. Al regresar del foro, él comenzó los preparativos para el siguiente ciclo agrícola. Uno de los cursos que tuve el mayor impacto en él durante el foro  fue el taller sobre “Fundamentos de Agricultura”. Tan pronto como cayeron las primeras lluvias, él comenzó a aplicar todo lo que había aprendido sobre este método.  Para el primer año, él aplicó el sistema FFF a 4.5 hectáreas (11 acres) de maíz. Esta nueva técnica era totalmente distinta a sus prácticas agrícolas normales. Emile no aró sus campos como lo hicieron todos sus vecinos. Muchos preguntaron cómo un campo de ese tipo iba a poder ser exitoso alguna vez. Para sorpresa de todos, el campo se desarrolló con mucha rapidez y produjo maíz de alta calidad. Muchos de sus vecinos le preguntaron sobre la magia y el secreto del éxito.

 En términos de sus resultados de producción:

  • Emile pudo ahorrar fondos significativos porque arar esta área le habría costado 112,500 CFA (US$245) a 25,000 CFA (US$55) por hectárea.
  • No compró fertilizante químico para su campo, lo que le habría costado 299,000 CFA (US$650) según los es-tándares agrícolas locales.
  • El aumento en la producción ya es evidente aunque Emile todavía no había cosechado este campo al momento en que se había escrito este artículo. Él creía que iba a ser significativamente menor que en los años anteriores.
  • El campo de Emile es tan exitoso que el Ministerio de Agricultura ha tomado nota del mismo y lo está utilizando como modelo para la región.
  • El campo de Emile fue más resistente a la sequía en comparación con los campos de los vecinos.
  • Finalmente, sin ir a todos los detalles, la producción de Emile fue seleccionada por el Ministerio de Agricultura para servir como semilla. Debe señalarse que un saco de 100 kilos de semilla seleccionada cuesta unos 35,000 CFA (US$76) versus los normales 10,000-a-12,000 CFA (US$22–$26) por un saco de semilla regular.

En resumen, Emile redescubrió la agricultura como una actividad tanto simple como rentable. Él espera continuar con la metodología FFF y cree firmemente que la agricultura puede cambiar las vidas de otros si a ellos se les da la misma infor-mación que él recibió durante la capacitación de ECHO en Ouagadougou.

CONCLUSIÓN

FFF pretende alinear las prácticas agrícolas con patrones que se ven en la creación – tierra que no es labrada, con una capa de material orgánica. FFF también enfatiza las buenas prácticas de gestión, y ha demostrado un gran éxito donde se ha implementado sinceramente. En combinación con la enseñanza spiritual, es una herramienta ponderosa para el cambio y la transformación, tal como ya se ha experimentado  en comunidades a través del sur de África.  Le animamos a experi-mentar con la metodología  FGW, inicialmente a pequeña escala con un huerto de demostración.   

REFERENCIAS Y RECURSOS 

Las imágenes han sido utilizadas con permiso de Brian Oldreive y Grant Dryden.

Es difícil resumir el sistema FFF en unas cuantas páginas. Existe material instructivo y DVD al respecto. Le animamos a buscar en línea información más detallada.   

El manual  “Farming God’s Way Training Manual” por Grant Dryden está disponible en la librería de ECHO  (www.echobooks.org))

También están disponibles en la librería de ECHO: “Farming God’s Way DVDs”, un grupo de 5 discos que incluye: Disco 1 (Introducción);  Disco 2 (Explicación); Disco 3 (Implementación); Disco 4 (Aplicación); Disco 5 (Extensión).

Foundations for Farming (Fundamentos de agricultura): www.foundationsforfarming.org/

Farming God’s Way (Sembrando a la manera de Dios): www.farming-gods-way.org/

Cita este artículo como:

Berkelaar, D. 2012. Fundamentos de Agricultura (FFF). ECHO Nota Técnica no. 71.