Escritor: Dawn Berkelaar
Publicado: 17/7/2017


Durante 20 años, un área en el este de la India fue el lugar de una enfermedad neurológica misteriosa, de inicio brusco que afectaba aparentemente a niños pequeños, que producía convulsiones, comas y (en el 40 por ciento de los casos) muerte. Este patrón comenzaba a ocurrir a mediados de mayo y terminaba en julio con la llegada de las lluvias monzónicas.

La causa de la enfermedad— niveles de glucosa en la sangre extremadamente bajos debido al consumo de lichis (Litchi chinensis) con un estómago vacío— fue identificada por el Centro Nacional de Control de Enfermedades de la India y la oficina en la India de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades en Atlanta. Un artículo reciente en la publicación The Lancet describe la investigación y las conclusiones alcanzadas por los investigadores.

La mayoría de los niños admitidos en el hospital presentaba conteos normales de glóbulos blancos y sin evidencia de infección. No se encontró evidencia de toxicidad por plaguicidas. La mayoría de los niños tenía bajos niveles de glucosa en la sangre. Un síntoma similar está asociado con la fruta verde del seso vegetal/akí/fruto de huevo/pera roja (Blighia sapida), que contiene una toxina llamada hipoglicina que inhibe el metabolismo del ácido grado y conduce a bajos niveles de glucosa en la sangre. Los niños afectados por la enfermedad presentaban niveles anormales de hipoglicina en su orina, pero era debido a los lichis en lugar de al akí; el área afectada por la misteriosa enfermedad tenía muchos huertos de lichi. Se ha descubierto que los lichis contienen hipoglicina (y otra toxina similar abreviada como MCPG), con las frutas verdes conteniendo más de los componentes que la fruta madura. 

El artículo en The Lancet demostraba una asociación entre la enfermedad neurológica y el consumo de lichis con el estómago vacío (es decir, las dos cosas estaban relacionadas). Pero la investigación también respalda la causalidad (o sea que el consume de lichis con el estómago vacío resultaba en la enfermedad neurológica). Sobre la base de los resultados, los autores del artículo recomendaban que 1) se animara a que los niños pequeños cenen en la noche; 2) el consumo de lichis para niños pequeños sea limitado; y 3) en casos de enfermedad neurológica de aparición repentina, se verifique la glucosa en sangre y se trate. 

Antes de leer este artículo no habíamos escuchado de los potenciales efectos negativos de comer grandes cantidades de lichis sin haber comido otros alimentos. Esta situación resalta la importancia de comer una dieta diversa. No se alarmen demasiado por esta investigación. El miembro del personal de ECHO Rick Burnette comentaba, “A pesar de haber vivido y trabajado en el país del lichi [Tailandia] por años, ésta ha sido la primera vez que he escuchado de tales casos”.