Escritor: Kristin Davis
Publicado: 20/1/2003


Como misionera agrícola en Kenia, sabía que muchas personas en el árido norte comerían más hortalizas verdes si pudieran cultivarlas. Hortalizas verdes como repollo, coles rizadas y espinaca no son resistentes a la sequía y son atacadas por insectos cuando se siembran en áreas secas. Yo pedí estacas de chaya a ECHO pues pensaba que tendrían mejor oportunidad de crecer en estas áreas más secas, proporcionando así hortalizas verdes todo el año para los pobladores.

La chaya casi nunca produce semilla, por lo que debe propagarse mediante estacas. Afortunadamente, las estacas pueden sobrevivir largo tiempo en el correo. Tomó seis semanas desde que fueron enviadas hasta que llegaron a Kenia. A pesar del largo viaje, todavía se veían en buena forma, y luego las sembré en maceteros. Después fueron trasplantadas en tres lugares en el norte de Kenia: Kokwo Toto, Kurungu y Kalacha.

La estaca en Kokwo Tota posteriormente se sacó y resembró, y luego fue defoliada totalmente por cabras que se comían las hojas. Se recobró por segunda vez y ahora está creciendo bien, pero periódicamente es defoliada por los pobladores locales que se llevan las hojas para comerlas. La estaca de Kalacha se sembró en la parte norte de Kenia, en un oasis en el desierto salado de Chalbi. No creció mucho a pesar de que se regaba regularmente. Después fue trasladada a un lugar donde recibió más agua y ahora sí está creciendo muy bien.

Las estacas en Kurungu son las que se han desarrollado mejor. Las estacas originales son ahora dos grandes arbustos, de unos ocho pies de alto. Misioneros y otros viajantes han sacado muchas estacas, y los pobladores locales recientemente sacaron más estacas y las sembraron en sus huertos. Cerca de la mitad de las estacas ha crecido. A casi dos tercios de los habitantes les gusta comer chaya, pero no se vende en el mercado local. Las coles rizadas (“Sukuma wiki”; Brassica oleracea) en el mismo huerto son totalmente destruidas por los insectos, pero estos insectos no molestan a la chaya, que algunas veces es llamada “el árbol de espinacas”. Es un arbusto que crece rápido, resistente a la sequía y a enfermedades que proporciona grandes cantidades de hojas comestibles y muy nutritivas. Se originó en México, pero ha llegado a todo el mundo a medida que la gente ha sembrado estacas de chaya. Debido a la presencia de glucósidos hidrociánicos en las hojas, se recomienda cocinar las hojas muy bien antes de comerlas hirviéndolas o friéndolas al menos cinco minutos. [Nota: el Dr. Frank Martín nos dice que el cianuro es destruido rápidamente al hervirse. La palabra “cianuro” innecesariamente atemoriza a la gente. La mayoría de las personas, incluyendo científicos, con quienes he hablado en áreas donde se usa la chaya parecen no saber que las hojas incluso contienen substancias que producen cianato]. El arbusto ha sido un alimento popular entre los pueblos nativos de Centroamérica y el sur de México.

La chaya supera a la mayoría de las otras hortalizas de hojas verdes en términos nutritivos. Las hojas tienen altos contenidos de proteínas, calcio, hierro, caroteno y vitaminas A, B y C. Los aminoácidos complementarios en la chaya están bien equilibrados, lo que es importante para aquéllos que tienen una dieta baja en proteínas y para niños y madres embarazadas o lactantes.

cálido, tiene una excelente resistencia a las plagas y enfermedades bajo ambos tipos de condiciones. En Florida, ECHO ha sembrado chaya durante 21 años y nunca ha tenido problemas con enfermedades o insectos. Sin embargo, durante el invierno frío, subtropical, básicamente se adormece. En esta etapa toda plaga es ignorada].

Preparación

El pueblo Samburu en Kurungu usa mucho la chaya. SuZann Beverly, misionera in Kurungu, escribe, “ellos cortan las hojas, agregan agua, la hierven, sacan el agua, agregan grasa, fríen rápidamente y la agregan a su mezcla de ugali [harina de maíz]. El pueblo Samburu no tiene cebollas ni especias, de modo que no las usan separadamente, como otros pueblos lo harían”.

Figure 1: Ruth Andersen in front of the chaya plant at Kurungu

En Kokwo Toto, el pueblo Pokot cocina la chaya como sukuma wiki (coles rizadas), frita con cebolla en un poco de aceite.

 


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