Escritor: Brad Ward
Publicado: 30/10/2015

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EDN 128 - Carbon Farming - Figure 1

Figura 1: El espacio de huerto comunitario con diseño de permacultura en ECHO. Fuente: Betsy Langford.

Introducción


La palabra permacultura se menciona con mayor frecuencia en discursos, libros y artículos de revistas sobre sostenibilidad y seguridad alimentaria. ¿Qué es permacultura?  ¿Es un movimiento? ¿Una filosofía? ¿Sencillamente  un conjunto de herramientas de diseño? En este artículo respondo las preguntas anteriores abordando la permacultura desde una variedad de ángulos. Primero, describo brevemente la historia de la permacultura, la ética subyacente, y los principios clave y las prácticas comunes. Luego abordo las críticas comunes a la permacultura y explico la perspectiva subyacente que da forma a su utilización para ocuparse de las necesidades de alimentos, agua y techo de una comunidad (i.e., el lente a través del cual un permacultor ve el desarrollo). Finalmente, comparto cómo la permacultura ha influido en mi propia vida y trabajo, tanto como cristiano y como trabajador del desarrollo agrícola.


Definiciones


La palabra permacultura, acuñada por su co-fundador Bill Mollison, está formada a partir de las palabras “permanente” y “agricultura.” El concepto de permacultura es difícil de explicar en unas pocas palabras porque el término es utilizado para describir (usualmente de manera simultánea) tanto una visión del mundo/filosofía para vivir en la tierra y un conjunto de principios de diseño y prácticas.   
Bill Mollison enfatizó el aspecto filosófico en su definición: “La permacultura es una filosofía de trabajar con la naturaleza en vez de en su contra; de observación prolongada y reflexiva,  en lugar de labores prolongadas e inconscientes; de entender a las plantas y los animales en todas sus funciones, en lugar de tratar a las áreas como sistemas mono-productivos” (Mollison 1988).

Rafter Ferguson, reconocido investigador y profesional de la permacultura, tiene una forma elegante y sencilla de enmarcar los distintos aspectos de la permacultura: “Permacultura es llenar las necesidades humanas aumentando a la vez la salud del ecosistema” (Ferguson 2012). Para alertar contra el reduccionismo, Rafter agrega una declaración de advertencia relativa a su concisa definición, y dice; “Estoy a favor de definiciones concisas en el contexto adecuado siempre y cuando se utilicen para comunicar un principio en lugar de ocultar la complejidad fundamental” (Ferguson 2013b).

Mi propia definición de permacultura es la siguiente: Permacultura es un conjunto cohesionado de ética, principios y prácticas que ayudan a guiar el manejo de un ecosistema con el fin de asegurar la resiliencia y la abundancia para todos sus habitantes.


Permacultores y diseñadores de permacultura


El movimiento de la permacultura es muy abierto y no centralizado. Para las personas que deseen llamarse Permacultores o Diseñador de Permacultura se espera que completen un Curso de Diseño de Permacultura (PDC por sus siglas en inglés) dirigido por un profesor o grupo de profesores con suficientes capacitación y experiencia para enseñar el curso. Los cursos son ofrecidos a través de universidades, en fincas pequeñas que han sido diseñadas siguiendo los principios de la permacultura, e incluso en los patios de permacultores urbanos/peri-urbanos. Cada curso incluye  72 horas de instrucción basadas en los temas principales descritos en Permaculture: A Designers’ Manual por Bill Mollison (1988). Los cursos pueden estructurarse de muchas maneras: cursos intensivos que duran nueve días consecutivos, cursos de fin de semana a lo largo de varios fines de semana consecutivos y cursos en línea que suelen durar nueve semanas.

Muchas personas practica la permacultura sin llamarse a sí mismos diseñadores de permacultura y sin haber tomado un PDC.  Por ejemplo, la Finca Global de ECHO en Fort Myers, Florida, es un ejemplo excelente de la práctica de permacultura aplicada, aunque no ha sido diseñada específicamente según los principios de permacultura. Muchas Notas Técnicas y artículos de ECHO han detallado la aplicación de los principios de la permacultura sin usar la etiqueta “permacultura”.


Figuras clave y literatura de fuentes primarias


Bill Mollison (nacido en 1928) es considerado el padre de la permacultura. En 1978, Mollison colaboró con David Holmgren para escribir un libro fundacional llamado Permacultura One. Mollison también escribió Permaculture: A Designers’ Manual, publicado en 1988. Este libro de 400 páginas presenta las filosofías fundacionales, los principios y las prácticas de la permacultura. Mollison fundó el Permaculture Institute en Tasmania, y creó un sistema de capacitación para capacitar a otros bajo el paraguas de la permacultura.

David Holmgren (nacido en 1955) es un co-originador del concepto de la permacultura con Mollison.  Holmgren es un diseñador de permacultura, educador ecológico y escritor australiano.  Su libro de 2002, Permacultura: Principles and Pathways Beyond Sustainability, proporciona lo que muchos ven como una guía más accesible a los principios de la permacultura. Holmgren perfeccionó esos principios a lo largo de más de 25 años de práctica.

Dos otros autores cuyas ideas ocupan un lugar destacado en los conceptos de permacultura son P.A. Yeomans (1904-1984) y Masanobu Fukuoka (1913-2008).

P.A. Yeomans fue un inventor australiano conocido por el sistema Keyline, utilizado para desarrollar la tierra y aumentar su fertilidad. Los conceptos Keyline de Yeomans ahora forman parte del currículo de muchos cursos de agricultura sostenible en escuelas de educación superior y universidades en todo el mundo. Yeomans escribió cuatro libros: The Keyline Plan; The Challenge of Landscape; Water for Every Farm; y The City Forest.

Masanobu Fukuoka fue un agricultor y filósofo japonés. Promovió métodos agrícolas para el cultivo de granos sin labranza, sin herbicidas, y creó un método de cultivo particular, comúnmente conocido como “Agricultura Natural” o “Agricultura de no hacer”. Fukuoka fue el autor de varios libros japoneses, documentos científicos y otras publicaciones, en especial “La Revolución de una brizna de paja”.   
Debido al reciente aumento de la popularidad de la permacultura, se ha escrito muchos libros para ayudar a explicar los conceptos básicos o profundizar en  un sistema y/o práctica particular. Al final de este artículo puede encontrarse una lista extensa de libros y sitios web sobre permacultura.


La permacultura como movimiento


Los practicantes y los profesores de permacultura piensan profundamente sobre los sistemas naturales y especialmente sobre la interacción humana con esos sistemas. Debido a que la tecnología ha aumentado la capacidad para que los humanos hagan cambios de gran escala y rápidos a ecosistemas completos, los practicantes de la permacultura a menudo se encuentran a la vanguardia de un debate que enfrenta a la codicia extractiva contra la salud a largo plazo del planeta. De esta manera, la  permacultura se une al movimiento más grande de aquéllos que desean conservar los sistemas naturales y mitigar/restaurar el daño provocado por décadas de explotación desenfrenada. La voz de la permacultura en este  movimiento es valiosa porque ofrece alternativas de diseño positivas, concretas, al status quo.


La permacultura como proceso para el diseño de ecosistemas para la comunidad humana y ecosistemas naturales


Utilizando un marco de permacultura, el proceso de diseño se mueve a través de varios niveles. Comienza con la ética, luego se mueve a principios, después a estrategias de diseño y finalmente a la técnica o aplicación.


I. Ética


La permacultura, ya sea vista como una filosofía, un movimiento o un proceso de diseño,  descansa en tres pilares éticos: 1) cuidado de la tierra; 2) cuidado de las personas; y 3) redistribución de los excedentes (Holmgren 2002). La mayoría de las personas pueden estar de acuerdo con las primeras dos declaraciones éticas, pero los conceptos de poner límites a la población y redistribución están cargados de controversia. Por esta razón, muchos autores y maestros de permacultura han simplificado/modificado el tercer principio ético a “repartición justa” o “cuidado del futuro”.


II. Principios – Bill Mollison


En Permaculture: A Designers’ Manual, Mollison (1988) condensó los principios básicos del diseño de permacultura en los siguientes cinco enunciados [en negrita, con elaboración del autor]:

  1. Trabajar con la naturaleza y no en su contra. Esta declaración parecería obvia, pero nosotros los humanos tendemos a tratar y “hacerlo a nuestro modo” cuando tiene que ver con los sistemas agrícolas que desarrollamos. Esto a menudo crea fracasos innecesarios, el uso exorbitante de los recursos naturales, y potencialmente daño ecológico generalizado. El mono-cultivo a gran escala es un ejemplo clásico de trabajar contra la naturaleza.
     
  2. El problema es la solución. Si estamos dispuestos a analizar el problema desde una variedad de ángulos, descubriremos que el “problema” de hecho es un recurso para otra parte del ecosistema. Un buen ejemplo de esto es la reconocida expresión de Mollison, “You don’t have a snail problem, you have a duck deficiency!” (¡Usted no tiene un problema de caracoles, lo que usted tiene es una deficiencia de patos!)
     
  3. Hacer el menor cambio para el más grande efecto posible. Las intervenciones cuidadosas dirigidas a puntos de palanca en un ecosistema producen los mayores retornos para el tiempo y los recursos invertidos. Un ejemplo de este principio es el representado por la sigla en inglés S.A.L.T. (Tecnología para tierras agrícolas en pendientes) para agricultura en laderas de colinas. Al sembrar árboles a lo largo de una curva de nivel (el punto de palanca), se reduce la erosión, se forman terrazas, y se mantiene la fertilidad del suelo - y posiblemente hasta se mejora.
     
  4. El rendimiento de un sistema es teóricamente ilimitado. Este principio también podría expresarse diciendo que son sólo nuestros conocimiento e imaginación los que limitan el potencial productivo sostenible de un ecosistema. Un diseñador de permacultura trabaja para crear capas de relaciones simbióticas en un ecosistema. Este concepto se visualiza bien en los sistemas agroforestales, en los cuales varios pisos de especies trabajan juntos para protegerse y servirse unas a otras, aumentando tanto el rendimiento potencial y (a menudo) el rendimiento individual de cada componente. El agrupamiento de funciones, otro concepto que ilustra este principio, se refiere a elegir plantas y animales en un diseño en el cual desempeñen más de una función y produzcan más de un producto. Una parvada de pollos es un buen ejemplo de esta idea: los pollos producen comida, plumas, estiércol, labranza, control de malezas, control de insectos, etc.
     
  5. Todo florece (o modifica su ambiente). Cada parte de un ecosistema influye directamente sobre otras partes del sistema y tiene una influencia general sobre el sistema como un todo. En sistemas complejos, los cambios producen consecuencias inesperadas. La observación cuidadosa a través de períodos largos de tiempo reduce los negativos inesperados.


III. Principios – David Holmgren


En su libro Permacultura – Principios y Senderos más allá de la sustentabilidad (2002), Holmgren amplía el número de principios de permacultura a doce [en negrita, con elaboración del autor]. Su enfoque proporciona una forma más detallada y sistemática de comenzar a tomar decisiones sobre manejo en ecosistemas complejos y siempre cambiantes.

  1. Observar e interactuar. Dedicar largo tiempo a observar un ecosistema antes de construir o cultivar en él. Hacerlo así nos permitirá construir o cultivar de las maneras más eficientes y sostenibles posibles.
     
  2. Captar y almacenar energía. Energía de todos los tipos fluye hacia y desde todos los ecosistemas. Aprovechar al máximo estos recursos y minimiza r/eliminar las pérdidas. Los recursos de energía incluyen: luz solar, agua, semillas, calor inherente (como en las rocas y el agua), viento y materia orgánica (en el suelo y en compost).
     
  3. Obtener un rendimiento. Al sembrar plantas para alimentos, combustible, textiles y/o cosmética, queremos obtener un rendimiento. Una buena administración trata sobre la abundancia y las bendiciones que podemos compartir.
     
  4. Aplicar autorregulación y aceptar retroalimentación. La retroalimentación negativa puede señalar métodos no sostenibles, y probablemente significa que necesitamos hacer las cosas un poco distintas. Una retroalimentación positiva excesiva podría dañar otros sistemas. Nuestra meta es el equilibrio. Para las personas acostumbradas a ver los proyectos agrícolas y/o trabajo de desarrollo como una serie de problemas a resolverse, leer las señales de retroalimentación negativa puede parecer bastante sencillo. Evaluar la retroalimentación positive en exceso puede ser más difícil de observar y discernir. Por ejemplo, durante décadas, el mono-cultivo en mega-escala simbolizó la mejor práctica de la productividad agrícola moderna. Las repercusiones negativas ambientales y humanas de estos sistemas fueron fáciles de pasar por alto, y siguen siendo fáciles de razonar a la vista de su enorme capacidad de aportar materias primas para calorías baratas y utilidades corporativas. Es difícil en el sistema dominante decir “no gracias” a las ganancias de corto plazo (retroalimentación positiva en exceso), incluso cuando reconocemos que habrá un costo tanto para las personas como para el planeta.
     
  5. Usar y valorar los recursos y servicios renovables. Conservar los recursos no renovables y siempre buscar cómo restaurar recursos. Ampliar nuestro pensamiento sobre qué podría ser un recurso.
     
  6. No producir desperdicios. Idealmente, todo lo que se necesita se hace en el sitio, y todos los subproductos se convierten en insumos para otra parte del diseño.
     
  7. Diseñar desde patrones hacia los detalles. Primero determinar el cuadro grande; todo lo demás cae en su lugar después de eso. Los elementos del cuadro grande incluyen factores como el clima, el terreno y el aspecto del sol. Tomar en cuenta estos elementos desde el mero inicio es vital para todas las otras decisiones que siguen, y a la larga determinan el patrón del diseño. Un diseñador de permacultura utiliza estrategias como sectores y zonas (ver descripciones más abajo) para ayudar a determinar el patrón general. Él/ella luego se mueven hacia técnicas y plantas específicas.
     
  8. Integrar más que segregar. Cada elemento en un sistema tiene fortalezas y debilidades. En permacultura, podemos utilizar esto en nuestra ventaja emparejando elementos con necesidades complementarias, de modo que se ayuden mutuamente a crecer progresivamente. Por ejemplo, en un huerto en ojo de cerradura, el sistema de compostaje se integra directamente al lecho del huerto. Situar este huerto en ojo de cerradura cerca de la cocina integra más el sistema al localizar el área de producción de vegetales frescos y el receptáculo para recortes y desperdicio cerca del lugar donde se utilizan, reduciendo así el trabajo.
     
  9. Utilizar soluciones lentas y pequeñasv. Los cambios pequeños y lentos construyen la resiliencia y la diversidad, haciendo nuestro sistema adaptable y reduciendo el efecto de las consecuencias inesperadas negativas.
     
  10. Usar y valorar la diversidad. La diversidad forma los cimientos de la resiliencia.
     
  11. Usar los bordes y valorar lo marginal. Los bordes u orillas entre distintas zonas ecológicas y micro-climas son lugares de gran diversidad y potencial. Las especies que pueden prosperar en ambos lados de la orilla tienen una ventaja en estas zonas y pueden aumentar la productividad de todo el sistema.
     
  12. Usar y responder creativamente al cambio. Las cosas siempre cambiarán, eso está garantizado. Responda al cambio innovando continuamente, y no darse por vencido.


IV. Estrategias de diseño


Conectar la ética y los principios de la permacultura a un sitio específico requiere un marco de diseño. Los diseñadores utilizan una amplia variedad de métodos para organizar sus pensamientos y articular sus ideas. Algunas herramientas comunes son las siguientes:

Escala de permanencia Keyline de Yeoman (Fig. 2) toma en cuenta tanto el tiempo como la energía necesarios para hacer un cambio a un sitio o ecosistema específicos. En la cima de la escala, al extremo más lejano de los ejes tanto de tiempo como de esfuerzo, se encuentra “el clima”; este aspecto requeriría los mayores tiempo y energía  para cambiar. En la parte inferior de la escala se encuentra “el suelo”. 

Los Sectores (Fig. 3) se utilizan para identificar los varios factores que interactúan con un sitio. Los sectores incluirían fenómenos como la trayectoria del sol a medida que cruza el sitio, la dirección de los vientos estacionales o predominantes, los patrones de tráfico humano y animal, el ruido y los impactos visuales.

Las Zonas identifican la interacción humana requerida para mantener áreas específicas de un sitio. Suele haber 6 zonas, numeradas 0 – 5. La Zona 0 identifica el hogar o la estructura del negocio donde las personas viven o trabajan. La Zona 1es el área de alto tráfico humano del sitio; en un escenario residencial, la Zona 1 sería el corredor entre la entrada y la puerta del frente. También incluiría el patio o una cocina/huerto de hierbas cercanos. La Zona 2 también posiblemente incluiría camellones de hortalizas anuales y pollos, la Zona 3 incluiría árboles frutales y pasto, la Zona 4 tendría madera para leña, y la Zona 5 se dejaría silvestre para permitir la observación y el aprendizaje continuos de la naturaleza.

 

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Figura 2: La Escala de Permanencia Keyline de Yeoman considera el tiempo y la energía necesarios para hacer un cambio a un sitio o ecosistema. Adaptado del gráfico de Escala de Permanencia de Owen Hablutzel.

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Figura 3: El Análisis Sectorial ayuda a identificar a los distintos elementos que interactúan con un sitio.

V. Practices/Techniques


Integración multi-especies (gremios de plantas). Los diseñadores de permacultura buscan reunir varios pisos (niveles de dosel)  de plantas en “gremios de plantas” para aumentar y diversificar el rendimiento en el sistema y agregar resiliencia. La agroforestería y los huertos forestales son tipos ejemplares de gremios de plantas. Un ejemplo de un gremio  tropical de plantas sería un árbol de dosel como el mango combinado con las cerezas de Barbados que aman la sombra, y debajo de ellas, consuelda y cebollino chino.

Agroforestería (sistemas alimentarios, de combustible y fibra perennes multi-pisos). El ejemplo anterior de un gremio de plantas también es un buen ejemplo de un sistema agroforestal. Los sistemas agroforestales están diseñados para maximizar los rendimientos utilizables para los humanos de un bosque multi-pisos, manteniendo al mismo tiempo la diversidad y aumentando la fertilidad del bosque mismo.

Retención del agua. El agua es un recurso fundamental en todo Sistema agrícola. Un buen diseño de permacultura mantiene niveles ideales de humedad en el Sistema con insumos mínimos de energía. Esto significa canalizar hacia afuera el agua excedente, retener agua en las estaciones secas y ayudar al agua a penetrar la superficie para llegar a la zona radicular de las plantas.

Compostaje. El compostaje asegura que la fertilidad y los nutrientes queden dentro y sean reciclados a través de un ecosistema. Desde sencillas pilas de compost hasta sistemas de vermicultura a letrinas de compostaje, todas las fuentes de fertilidad son valiosas y deben administrarse con nuestra mejor habilidad.

Construcción natural. Donde sea posible, utilizar materiales localmente disponibles y renovables para llenar la necesidad de vivienda. Esto ayudará a promover las economías locales y preservar los recursos no renovables. Viviendas seguras y cómodas no tienen que lucir como los suburbios de Occidente, y los diseños y materiales importados a menudo llevan a menos comodidad y seguridad. Un buen ejemplo de esto es un techo de metal remplazando hojas de palma. El techo de metal a menudo es menos resistente a vientos huracanados; además transmite el calor del sol tropical, haciendo la casa insoportablemente caliente durante el día.


Críticas comunes sobre la permacultura


Una crítica común (y a veces precisa) a la permacultura es que los proponentes hacen afirmaciones sobre potenciales de rendimiento o factores de resiliencia con pocos datos confiables para respaldarlos. Debido a que la promoción y la documentación de las prácticas de permacultura están grandemente descentralizadas, no existe un órgano regulador oficial que valide las afirmaciones de los practicantes de la permacultura y de aquéllos que cuentan historias sobre permacultura. Últimamente ha habido una discusión sólida en el seno de la comunidad de permacultura sobre ser más cuidadoso con lo que se afirma como hecho, y sobre la búsqueda de asociaciones con personas e instituciones que puedan ayudar a verificar la buena práctica con buena ciencia y aumentar la capacidad de la comunidad para realizar experimentos que produzcan datos útiles y/o conduzcan a una investigación más amplia.

Una segunda crítica, más superficial, de la permacultura se centra en torno a los estilos de vida de las personas que se identifican con ella. Aquéllos atrapados en un paradigma occidentalizado moderno podrían sentirse tentados a criticar y marginar a aquéllos que tienen una perspectiva distinta, en lugar de tratar de entender su punto de vista – especialmente si esa perspectiva distinta reta algunas de las prácticas que hacen cómoda la vida de uno.  


La permacultura en el desarrollo


Muchos permacultores comparten una visión post-industrial del mundo. Ven la permacultura como una herramienta para prepararse para un mundo menos mecanizado, menos globalizado económicamente  y desurbanizado. Como resultado, ven el proceso de desarrollo de modo distinto al que lo verían los cooperantes occidentales para el desarrollo. Esta visión da forma al paradigma de “mejor futuro” de los permacultores, el cual repercute sobre sus decisiones relativas a la priorización del trabajo y los recursos.  

Como ejemplo extremo, una agencia de desarrollo occidental tradicional que trabaja con pequeños productores en un ambiente rural podría trabajar para crear cadenas de suministro y  distribución que permitan a los pequeños productores acceso al mercado global. Podría llevar recursos no locales  y no renovables al área para aumentar los rendimientos de un solo cultivo o una pequeña variedad de cultivos anuales. Quizás vislumbra consolidar las fincas de los pequeños productores en una operación más grande para aumentar la eficiencia, creando así una fuerza laboral más pequeña, más eficiente con la esperanza que los desplazados encuentren mejores ingresos fuera de la finca. Todos estos esfuerzos se harían bajo la visión orientadora de que el mundo industrial modernizado es nuestra mejor visión del futuro; que aumentar la base económica mediante la creación de más consumidores no tiene barreras de recursos que la tecnología no pueda superar; y que el trabajo físico duro y la vida rural tradicional son cosas de las cuales las personas deberían liberarse.

En contraste, un diseñador de permacultura trabajando en la misma situación buscaría fortalecer la independencia de la comunidad rural y protegerla de influencias externas. Él/ella buscaría primero crear un ecosistema y sistema social que satisfaga las necesidades humanas básicas, y que luego comercie de su abundancia, con máxima   biodiversidad. En lugar de crear consumidores, la buena permacultura busca crear productores más resilientes y exitosos que permanezcan en la tierra, con el conocimiento de que sus vidas son valiosas y que su trabajo está entre lo más complejo y digno.


Mi historia personal con la Permacultura


Hace unos 11 años comienza mi propia historia cuando adopté la permacultura, tanto como una  herramienta de diseño y como paradigma a través del cual ver el buen desarrollo humano. Al yo emprender una nueva carrera como “misionero para desarrollo comunitario/agricultura”, y trasladar a mi familia a  una nueva cultura y entorno, comencé a preguntarme a mí mismo una pregunta bien básica: “¿Para qué es el desarrollo?”  

Yo estaba insatisfecho con las respuestas iniciales que se basaban en la experiencia. Pude ver la naturaleza verdaderamente insostenible de tanto que se llamaba sostenible. Pude ver que la mejorada calidad de vida prometida por el mundo moderno a menudo llevaba a mayores profundidades de miseria y desesperación. Pude ver que cuando decía la palabra “desarrollo”, proyectaba una visión de la clase media  Americana; y pude ver que ese mismo estilo de vida estaba aplastando los ecosistemas del mundo y que por su propia naturaleza era insostenible.

Comencé a buscar una respuesta distinta. Mi lectura e investigación me llevó al concepto de permacultura, la que me generó una nueva forma de pensar sobre cómo el hombre podía vivir una vida productiva, abundante, alimentando y preservando a la vez la creación. Vi que, en lugar de sólo describir una visión utópica, el Manual de Diseño de Permacultura y otra literatura sobre dicho tema, proporcionaba instrucciones paso a paso para evaluar los sistemas naturales a mi alrededor y llevar en forma sistemática resiliencia y abundancia a esos sistemas.  El diseño de permacultura me proporcionó una forma organizada de ver el cuadro grande, y de planificar y hacer pruebas en cambios incrementales pequeños.

Permacultura es buena preservación y gestión. Para mí, también es una forma de trabajar para el reino de Dios. Veo los pilares éticos de la permacultura  (mencionados antes en este artículo) a través de distintos lentes, de modo que se convierten en lo siguiente: 1) amar activamente a los creados a imagen de Dios;  2) preservar de manera diligente la creación de Dios; y 3) vivir contentos y compartir con gozo la entrega de Dios.

Después de practicar los principios de permacultura yo solo durante unos cuantos años, tomé un Curso de Diseño de Permacultura para aumentar mi conocimiento y confianza en el uso de procesos de diseño. La clase fue un reto y extremadamente útil. El intercambio de perspectiva y experiencia fue invaluable, al igual que tener conceptos de diseño evaluados por compañeros estudiantes y un profesor. Como mencioné antes, las clases de permacultura se ofrecen en una variedad de formatos. La sección de recursos tiene algunos enlaces con cursos muy respetados.


Conclusión


La permacultura es parte de la creciente comunidad de disciplinas de la eco-agricultura.  Está ganando aceptación rápidamente como una metodología de diseño valiosa en instituciones tanto no-gubernamentales como gubernamentales en todo el mundo. Es adaptable a cada ecosistema y cultura, y ofrece herramientas accesibles para la solución de problemas en lugar de soluciones mágicas. Considera el ecosistema y el sistema social como un todo, facilitando la buena preservación, y proporcionando una senda hacia la verdadera sostenibilidad, la resiliencia y la abundancia.


Recursos recomendados


Libros:


Bane, Peter. The Permaculture Handbook: Garden Farming for Town and Country. BC, Canada: New Society, 2012.

Beyer, Hunter and Franklin Martin. Permacopia Book Three: Plants for Permaculture in Hawai’i, & other Tropical & Subtropical bioregions. Volcano, Hawai’i: Homescapes, 2000.

Falk, Ben. The Resilient Farm Homestead: An Innovative Permaculture and Whole Systems Design Approach. Chelsea Green Publishing, 2013.

Fukuoka, Masanobu. One-Straw Revolution: An Introduction to Natural Farming. NYRB Classics, 2009.

Holmgren, David. Permaculture: Principles and Pathways Beyond Sustainability. Hepburn, Vic: Holmgren Design Services, 2002.

Jacke, Dave and Eric Toensmeier. Edible Forest Gardens, Volume 1: Ecological Vision, Theory for Temperate Climate Permaculture. Vermont: Chelsea Green Publishing, 2005.

Jacke, Dave and Eric Toensmeier. Edible Forest Gardens, Volume 2: Ecological Design And Practice For Temperate-Climate Permaculture. Vermont: Chelsea Green Publishing, 2005.

Lancaster, Brad. Rainwater Harvesting for Drylands and Beyond, Vol 1: Guiding Principles to Welcome Rain into Your Life and Landscape, 2nd ed. Arizona: Rainsource Press, 2013.

Lancaster, Brad. Rainwater Harvesting for Drylands and Beyond, Vol 2: Water-Harvesting Earthworks. Arizona: Rainsource Press, 2013.

Martin, Franklin. Plants for Use in Permaculture in the Tropics, 2nd Edition. Florida: Yankee Permaculture, 2009.

Mollison, Bill. Permaculture: A Designers’ Manual. Tyalgum, Australia: Tagari Publications, 1988.

Morrow, Rosemary. Earth User’s Guide to Permaculture. Kangaroo Pr, 1994.

Savory, Allan. Holistic Management: A New Framework for Decision Making, 2nd ed. Island Press, 1998.

Toensmeier, Eric. Perennial Vegetables: From Artichoke to ‘Zuiki’ Taro, a Gardener’s Guide to over 100 Delicious, Easy-to-Grow Edibles. Chelsea Green Publishing, 2007.

Yeomans, P. A. Water For Every Farm: Yeomans Keyline Plan, 4th ed. CreateSpace Independent Publishing Platform, 2008.


Publicaciones periódicas:


Acres USA – www.acresusa.com

Permaculture Design Magazine – www.permaculturedesignmagazine.com


Internet:


http://permies.com

http://holmgren.com.au/permaculture/

http://www.villageearth.org/

http://permaculturenews.org/

https://www.facebook.com/mpcnetwork.org

http://www.thepermaculturepodcast.com/


Recursos citados en este artículo:


Ferguson, Rafter Sass. “Wait... you’re studying what again? (Part 2): What do you mean by permaculture?” Liberation Ecology, November 14, 2012, http://liberationecology.org/2012/11/14/wait-youre-studying-what-again-part-2/

Ferguson, Rafter Sass. “The convenience and poverty of simple definitions” Liberation Ecology, June 13, 2013, http://liberationecology.org/2013/06/13/the-convenience-and-poverty-of-simple-definitions/

Ferguson, Rafter Sass. “Continuing the Conversation – Permaculture as a Movement” Liberation Ecology, June 25, 2013, http://liberationecology.org/2013/06/25/continuing-the-conversation-permaculture-as-a-movement/

Hemenway, Toby. “What Permaculture Isn’t—and Is,” November 18, 2012, http://www.patternliteracy.com/668-what-permaculture-isnt-and-is