Escritor: Dr. Tim Motis
Publicado: 20/1/2015


En uno de nuestros experimentos de campo realizados en Sudáfrica estamos observando la producción de polvo de hoja de marango con árboles de marango espaciados 1 (dentro de los surcos) X 3 (entre surcos) metros y manejados como seto. Podemos hacer cortes de hojas cada año, durante cada una de estas dos cosechas se podan los árboles hasta una altura de 1 metro y se dejan las ramas cortadas como mulch en el suelo. Además de la poda, los árboles recibieron tres aplicaciones de estiércol de pollo [2.0% nitrógeno (N); 0.9% fósforo (P); 1.9% potasio (K)] durante la época de crecimiento llegando a una tasa total en la temporada de 266 kg/ ha N, 120 kg/ha P, y 251 kg/ha K. Se aplicó una alta tasa de estiércol en un esfuerzo por estimular lo más que se pudiera el crecimiento del marango antes de la llegada de la estación seca de invierno.

Para comprender mejor el valor de la poda del marango como insumo de la fertilidad del suelo queríamos saber la concentración de N, P, y K en biomasa leñosa vs verde de los árboles de marango. Se recolectó tejido de las plantas durante la segunda cosecha de hojas, alrededor de dos meses después de la aplicación final de estiércol.

El tejido foliar seco contenía 4.8% N, 0.5% P, y 1.9% K. el tejido leñoso seco contenía 1.7% N, 0.6% P, y 3.1% K. como era de esperarse, N estaba más concentrado en el tejido foliar (4.8%) que en el leñoso (1.7%), sin embargo, el 1.7% N en el tejido leñoso se comparó bien con el 2% N en el estiércol de pollo. Como algo interesante, el 3.1% del tejido leñoso excedió el 1.9% K en el tejido foliar y se comparó bien con el 2%-5% K encontrado en las hojas de plátano.

Aunque las concentraciones de nutrientes pueden haber sido más bajas con menos estiércol aplicado, estos hallazgos ilustran que existe contenido mineral en los tallos/ ramas de marango podados que pueden contribuir con la fertilidad del suelo si se dejan sobre él.